
Una checklist antes de publicar una web debe comprobar que el visitante puede completar las tareas previstas. Mirar la portada en un ordenador no basta para aceptar el proyecto. Hay que probar páginas interiores, acciones, mensajes y recepción de información en las condiciones del lanzamiento.
Prepara una lista breve de recorridos prioritarios y asigna quién los revisa. Para cada prueba, anota qué esperas que ocurra y qué ocurrió realmente. Ese registro permite distinguir una preferencia visual de un fallo que impide utilizar la web.
Recorrido uno: encontrar y entender la oferta
Entra desde la portada y desde una página interior. Comprueba si se reconoce la empresa, se entiende el servicio y se encuentra el contacto. Repite la navegación con un móvil y utilizando teclado para detectar barreras que pueden pasar inadvertidas con el ratón.
Revisa textos definitivos, imágenes, precios o condiciones cuando se muestren, enlaces y versiones de idioma incluidas. Busca especialmente restos de contenido provisional: nombres de ejemplo, botones sin destino o apartados que siguen anunciando información pendiente.
No toda diferencia visual bloquea el lanzamiento. Sí debería resolverse una etiqueta que conduce al servicio equivocado o una condición contradictoria que cambia lo que cree estar solicitando el cliente.
Recorrido dos: completar la acción principal
Realiza una solicitud de prueba acordada y comprueba campos obligatorios, ayudas, errores y confirmación. Después verifica que el equipo recibe la información en el canal previsto y puede identificar qué se ha solicitado.
Si la web vende, utiliza el entorno de pruebas del sistema de pago cuando corresponda y documenta carrito, importes, envío y confirmaciones. No generes pedidos reales o cargos por costumbre para comprobar una interfaz. La prueba debe estar organizada con quien gestiona la tienda.
Ejemplo ficticio: el formulario muestra «Solicitud recibida», pero la consulta se envía a una dirección antigua. La pantalla funciona visualmente; el recorrido comercial sigue roto. La recepción forma parte de la misma prueba.
Recorrido tres: comprobar estados y enlaces menos visibles
Revisa qué ocurre con una página inexistente, una búsqueda sin resultados o un archivo que debe descargarse. Si hay cambio de URLs, utiliza el plan de migración para comprobar destinos antiguos y nuevos.
Antes de abrir el sitio, confirma con el responsable técnico que la configuración de publicación es la prevista: dominio correcto, conexión segura, acceso público y tratamiento de indexación. Comprueba también que los enlaces a los textos legales previstos están disponibles y corresponden al funcionamiento real de la web.
Decide el lanzamiento con una lista de incidencias
Clasifica los hallazgos con criterios comprensibles:
- Bloquea una tarea o muestra información incorrecta: resolver antes de publicar.
- Dificulta el uso sin impedirlo: valorar impacto y prioridad.
- Ajuste de presentación: acordar si entra ahora o en una mejora posterior.
Anota responsable y comprobación de cierre. Tras publicar, repite los recorridos esenciales en el dominio definitivo: el entorno puede cambiar enlaces, correos o integraciones.
En FEBEN vinculamos esta revisión al proyecto de diseño web, para que la entrega se base en lo que la web permite hacer y no solo en cómo se ve.