Cuatro bloques de un briefing web: objetivo, contenido, funciones y responsables.

Un briefing para una web es un documento que explica qué necesita conseguir el sitio y qué condiciones debe tener en cuenta el proyecto. No requiere conocimientos técnicos ni una descripción cerrada de cada pantalla. Su valor está en reunir información que permita diseñar, presupuestar y decidir con menos suposiciones.

Puedes prepararlo con un documento compartido y una carpeta de materiales. Cuando no sepas algo, márcalo como pendiente y asigna quién puede confirmarlo. Una duda visible se puede resolver; una decisión supuesta suele aparecer cuando ya afecta al trabajo.

Describe una acción principal del visitante

Escribe qué debería poder hacer una persona en la nueva web. «Mejorar la imagen» puede ser un objetivo de marca, pero no explica el recorrido. «Entender nuestros tres servicios y solicitar una reunión indicando cuál necesita» permite discutir páginas, contenido y formulario.

Añade a quién se dirige y qué necesita saber antes de realizar esa acción. Si hay públicos diferentes, identifica cuál es prioritario para el lanzamiento. No todos necesitan la misma información en el primer nivel de navegación.

Separa contenido disponible de contenido por crear

Haz inventario de textos, logotipo, fotografías, vídeos, fichas y documentos. Para cada material, indica si está aprobado, necesita revisión o todavía no existe. Comprueba también si puede utilizarse en la web.

No basta con escribir «tenemos fotos» si están en teléfonos de varias personas y nadie sabe cuáles representan el servicio actual. Una carpeta ordenada con un responsable reduce retrasos y evita diseñar alrededor de imágenes que luego no podrán publicarse.

Explica las funciones como situaciones reales

En lugar de pedir «una web avanzada», describe qué tiene que ocurrir. Por ejemplo: «El usuario elige un servicio, adjunta un documento y recibe confirmación de su solicitud». Después se puede evaluar la solución técnica y las condiciones del archivo.

Anota las herramientas con las que debe conectarse el sitio y qué información debe pasar entre ellas. No des por hecha una integración porque ambos productos aparezcan en una lista comercial.

Reúne las condiciones que cambian el alcance

Incluye estas decisiones en el briefing:

  • Idiomas que deben estar completos al publicar.
  • Quién redacta, revisa y aprueba el contenido.
  • Quién editará la web después de la entrega.
  • Fecha deseada y motivo de esa fecha.
  • Presupuesto orientativo o límites que condicionan prioridades.
  • Accesos y datos del sitio anterior, si existe.

Puedes adjuntar referencias visuales, indicando qué te interesa de cada una: jerarquía, claridad, tono o navegación. Pedir «algo parecido» sin explicar el motivo deja demasiado espacio a interpretaciones.

Cierra con un alcance inicial y una lista de dudas

Imagina una empresa que necesita captar solicitudes ahora y vender cursos más adelante. El briefing debería distinguir ambas etapas para decidir si la primera web necesita preparar algo para la segunda, sin incluir por accidente una tienda completa en el lanzamiento.

En FEBEN usamos estas decisiones para dar forma al proyecto de diseño web. Un briefing claro no impide ajustar el alcance: permite hacerlo sabiendo qué cambia, por qué y quién debe aprobarlo.