
Las categorías de una tienda online organizan el catálogo para que el comprador pueda acercarse al producto que necesita. Su estructura no tiene por qué copiar los códigos del almacén ni el organigrama de la empresa. Debe utilizar agrupaciones que el público reconozca y que el equipo pueda mantener.
Antes de crear familias, reúne una muestra representativa de productos. Incluye los más habituales y algunos casos difíciles de clasificar. Si solo pruebas la estructura con los ejemplos más sencillos, las dudas aparecerán después de cargar el catálogo completo.
Elige un criterio principal de agrupación
Decide qué diferencia ayuda primero a comprar: tipo de producto, uso, destinatario u otra característica relevante para la oferta. No todos los criterios deben convertirse en el primer nivel del menú.
Ejemplo ficticio: en una tienda de mobiliario, «Mesas», «Sillas» y «Estanterías» pueden funcionar como familias. El color y el material suelen permitir afinar la elección dentro de ellas. Mezclar «Mesas», «Blanco» y «Oficina» como opciones equivalentes necesita una razón clara, porque cada una clasifica de una manera distinta.
Distingue categoría, atributo y colección
Utiliza las categorías para las familias estables del catálogo. Los atributos describen características que pueden servir para comparar o filtrar. Una colección puede reunir una selección editorial o comercial, como productos para un espacio concreto o una campaña temporal.
Estas funciones pueden convivir, pero conviene documentarlas. Si una promoción termina, no debería obligarte a reconstruir toda la estructura principal. Si un nuevo color llega al catálogo, tampoco tiene que convertirse automáticamente en otra categoría.
Escribe nombres que no necesiten traducción interna
Evita abreviaturas del proveedor que el cliente no conoce. Contrasta las denominaciones con las preguntas que recibe la tienda y con el lenguaje utilizado al buscar sus productos. Si el catálogo necesita términos técnicos, acompáñalos de información que permita entender la diferencia.
Prueba a asignar los productos de muestra siguiendo una regla escrita para cada familia. Cuando un artículo pueda pertenecer a varias, decide si esa presencia múltiple ayuda al comprador y cómo se gestionará para mantener una ficha coherente.
Conecta las familias con sus productos
Las categorías deben conducir a fichas accesibles mediante enlaces. Google recomienda un recorrido enlazado desde menús a categorías y productos en su guía de estructura para ecommerce. Un buscador interno no sustituye por sí solo esas conexiones para descubrir el catálogo.
Revisa también la lectura de la página de categoría: nombre, introducción útil, listado y formas de afinar. No la llenes de texto que retrase la exploración sin ayudar a elegir.
Valida el sistema antes de multiplicar niveles
Pide a varias personas que encuentren productos concretos sin indicarles dónde están. Observa si el problema está en el nombre de una familia, en la agrupación o en una característica que debería poder filtrarse.
FEBEN puede ayudarte a organizar el catálogo dentro del proyecto de ecommerce, para que la estructura facilite la compra y la incorporación de nuevos productos sin perder claridad.