Tres etapas de una migración web: inventario, correspondencias y comprobación.

Una migración web y SEO necesita planificarse cuando cambian direcciones que ya utilizan visitantes y buscadores. Puede ocurrir al trasladar un dominio o reorganizar las rutas del sitio. El riesgo no está solo en el aspecto de la nueva web: también importa qué encuentra quien llega por un enlace antiguo.

Antes de fijar el lanzamiento, acuerda qué cambia y quién comprobará cada parte. Un cambio de alojamiento que conserva las URLs tiene un alcance distinto de un rediseño que modifica contenido, plataforma y direcciones a la vez.

Reúne el inventario que permite decidir

Recoge las URLs actuales y señala su función. Incluye páginas, artículos y archivos relevantes que puedan recibir visitas o enlaces. Conserva los datos disponibles antes del cambio para poder interpretar lo que ocurra después.

La guía de migraciones de Google propone preparar el nuevo sitio, elaborar correspondencias entre URLs, configurar el traslado y seguir el tráfico. También aconseja separar cambios cuando sea posible, porque modificar muchas cosas simultáneamente complica el diagnóstico.

Prepara una tabla con una decisión por URL

La tabla de trabajo puede contener dirección actual, destino previsto, motivo del cambio, responsable y estado de comprobación. No debe limitarse a sustituir un dominio en todas las filas si también cambia la estructura del contenido.

Ejemplo ficticio: una empresa tiene una página antigua dedicada a mantenimiento y la nueva web mantiene ese servicio en otra ruta. El destino lógico es la nueva explicación equivalente. Si otra página describía una actividad retirada, hace falta decidir su tratamiento; enviarla a la portada por defecto no explica al visitante qué ha ocurrido.

Marca los casos sin resolver antes del lanzamiento. Una fila pendiente indica una decisión editorial o técnica que todavía necesita responsable, no un detalle que convenga improvisar durante el cambio.

Comprueba las redirecciones y sus destinos

Para traslados definitivos, Google recomienda redirecciones permanentes del servidor cuando sea posible; los códigos 301 y 308 indican ese carácter permanente. Las redirecciones temporales responden a otra intención. Consulta su documentación de redirecciones para elegir la implementación adecuada.

Comprueba que el destino final funciona y corresponde al contenido esperado. Revisa también que no haya bucles ni pasos intermedios innecesarios. La tabla debería registrar el resultado observado, no únicamente que alguien ha escrito una regla.

Coordina las comprobaciones del lanzamiento

Asigna a cada persona una parte verificable: páginas clave, formularios, imágenes, descargas, navegación y configuración de visibilidad. Confirma que las medidas utilizadas para mantener privado el entorno de pruebas no impidan acceder a la web publicada.

Define además cómo se atenderá una incidencia y qué datos necesitan conservarse si hay que corregir el despliegue. En una web con pedidos o solicitudes, un retorno a una copia anterior requiere considerar lo recibido durante ese intervalo.

Mantén el seguimiento después del cambio

Revisa incidencias y comportamiento de las URLs antiguas y nuevas. Google advierte que pueden producirse fluctuaciones mientras procesa una migración; no existe una promesa universal de conservar todas las posiciones sin variación.

FEBEN puede ayudarte a ordenar este trabajo mediante consultoría tecnológica, conectando las decisiones de contenido con un cambio que se pueda comprobar y seguir después de publicarlo.