Cuatro elementos de la entrega de una web: accesos, archivos, licencias y documentación.

La entrega de una web debe permitir que tu empresa entienda qué recibe y pueda continuar su uso y mantenimiento. Además de comprobar las páginas publicadas, necesitas conocer las cuentas, archivos, licencias y servicios de los que depende.

Conviene acordar estos elementos desde la propuesta inicial. Así la entrega final consiste en comprobar lo previsto y resolver pendientes, sin descubrir en el último momento qué información falta o quién tiene cada acceso.

Identifica las cuentas que sostienen la web

Prepara un inventario de dominio, alojamiento, administrador de contenidos y servicios conectados. Indica quién es titular, quién tiene acceso operativo y a qué cuenta llegan las renovaciones o avisos importantes.

Comprueba que los mecanismos de recuperación dependen de personas y direcciones que tu empresa pueda mantener. Un acceso que solo controla alguien que deja el proyecto puede dificultar la continuidad.

Transfiere credenciales mediante un canal adecuado o un gestor de contraseñas. Siempre que sea posible, utiliza cuentas individuales y permisos según la tarea, en lugar de compartir una contraseña entre todas las personas.

Aclara qué archivos y componentes se entregan

Solicita el inventario de tema, plugins y desarrollos específicos. Para el trabajo a medida, identifica los archivos y las instrucciones necesarias para instalarlo o mantenerlo según lo acordado.

Una exportación de contenido no equivale a todo el sitio. La herramienta de exportación de WordPress genera un archivo XML con contenidos y otros datos. La entrega debe aclarar por separado cómo se conservan los componentes y recursos necesarios para recuperar la web.

Comprueba también qué materiales editables recibes: textos, imágenes y diseños incluidos en el proyecto. Anota restricciones de uso o dependencias que deban mantenerse.

Revisa licencias y renovaciones

Identifica los productos de pago y sus condiciones de continuidad. Pregunta quién renueva cada licencia, qué ocurre si no se renueva y si el acceso forma parte del servicio recurrente del proveedor.

Ejemplo ficticio: una web utiliza una extensión incluida en la cuenta de la agencia. Al finalizar el mantenimiento, la empresa necesita saber si conservará actualizaciones, deberá contratar una licencia propia o tendrá que sustituir esa función.

El objetivo es conocer las dependencias antes de tomar una decisión. No presupongas que todas las cuentas o licencias se pueden transferir de la misma manera.

Recibe instrucciones para las tareas habituales

Prepara una guía breve para cambiar textos, publicar entradas, sustituir imágenes y gestionar las funciones que utilice el equipo. Debe corresponder a la web entregada y a los permisos de quienes la administrarán.

Incluye qué ajustes conviene consultar antes de modificar y dónde pedir ayuda. Una sesión práctica puede comprobar si el equipo entiende el recorrido mejor que una carpeta extensa de documentos genéricos.

Pide también que se documenten conexiones relevantes: dónde llegan las consultas, qué herramienta envía los correos y cómo se detectan incidencias. Esa información será útil para cualquier responsable futuro.

Cierra la entrega con una comprobación conjunta

Verifica los accesos con las cuentas definitivas y revisa las funciones acordadas. Guarda una lista de pendientes con responsable y criterio de cierre.

Confirma dónde están las copias, quién mantiene el sitio y qué atención incluye el periodo posterior a la entrega. Si termina la colaboración con un proveedor, revisa sus accesos cuando las tareas y transferencias hayan concluido.

En FEBEN planteamos los proyectos de diseño web para que la entrega tenga continuidad. Tu empresa debe poder identificar qué tiene, cómo se utiliza y qué necesita para mantenerlo funcionando.